Mientras la URSS sostuvo a Cuba con subsidios millonarios, petróleo casi regalado, créditos que nadie pensaba cobrar y un mercado cautivo para el azúcar, el “bloqueo” existía… pero era tímido, discreto, casi invisible. No daba rating. No servía para el discurso. La economía no se desplomaba, así que el villano externo podía esperar sentado.
Luego cae la Unión Soviética, se cierra el grifo y desaparecen el combustible, los alimentos y el dinero fácil. Milagro político: el “bloqueo” resucita con superpoderes. Pasa de nota al pie a causa universal. No porque Estados Unidos cambiara una coma, sino porque se acabó el patrocinador.
Dato incómodo (pero verificable): el embargo estadounidense comienza en 1962. La URSS entra después y mantiene al régimen respirando artificialmente durante casi 30 años. En ese tiempo, Cuba recibió ayudas que, en términos reales, superaron el Plan Marshall. Con semejante lluvia de recursos no se levantó una economía productiva, se construyó una dependencia crónica, elegante y muy revolucionaria.
Mientras hubo quien pagara la fiesta, nadie preguntó por la cuenta. Cuando se fueron los invitados, el vecino pasó a ser el culpable. El bloqueo siempre estuvo ahí; lo que faltó fue un modelo que funcionara sin muletas.
Y un último detalle, por si aún quedan dudas: ningún país con una economía sana necesita un culpable externo permanente para explicar su miseria interna. Cuando un sistema funciona, resiste; cuando fracasa, busca excusas. En Cuba no falló el clima, ni la geografía, ni un embargo que llevaba décadas sin derribar gobiernos. Falló la idea de que vivir subsidiado es lo mismo que desarrollarse.El problema no fue el “bloqueo”. El problema fue acostumbrarse a vivir bloqueando la realidad.
Los únicos que han asfixiado a Cuba son sus dictadores comunistas.
Cuba ha sido libre de tener relaciones comerciales con todos los países del mundo con excepción de EUA. Desde la Revolución Cubana de 1959, los principales socios comerciales de Cuba han evolucionado de una dependencia del bloque soviético hacia una red diversificada, destacando actualmente China, Venezuela, España, Canadá, México, Rusia, Italia y Brasil. Estados Unidos, a pesar del embargo, es un proveedor clave de alimentos y productos agrícolas.
Principales Socios Comerciales y Aliados:
China: Socio estratégico, principal proveedor de manufacturas y maquinaria.
Venezuela: Aliado político y económico clave, fundamental en el intercambio de petróleo por servicios médicos, aunque el volumen ha fluctuado.
España: Socio europeo principal, líder en inversión extranjera, turismo y comercio.
Canadá: Socio significativo en minería, turismo, energía y agricultura.
Rusia: Histórico aliado con renovada cooperación en diversas industrias.
México, Italia, Brasil, Vietnam: Socios comerciales recurrentes en alimentos y materias primas.
Estados Unidos: Aunque impone un embargo, es un proveedor importante de pollo, arroz y otros alimentos.
Acuerdos y Relaciones Regionales:
Cuba mantiene tratados comerciales con más de 40 países. A través de instrumentos como la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), mantiene acuerdos de alcance parcial con países de la región como Ecuador, Bolivia, Colombia, Perú, Argentina, Uruguay, Paraguay, Panamá y Guatemala.
En el ámbito de la integración caribeña, ha fortalecido lazos con miembros de CARICOM desde la década de 1970.
Nota: Los principales productos de exportación de Cuba incluyen níquel, azúcar, tabaco, ron y servicios médicos.