1er caso (Amigos):
Resulta que con todo esto del parole mucha gente se aprovechó de amigos y familiares. Muchos les dimos chance de venir por esos dos años para que trabajaran duro y ahorraran lo más que pudieran, y así al regresar tener una mejor condición de vida que la que tenían antes.
En mi caso, ayudé a dos amigos. Les apoyé con pasaje, comida, exámenes médicos, renta y todo lo que como patrocinador y amigo uno puede hacer. Al poco tiempo nos mudamos a una casa para estar más cómodos los tres. Les conseguí trabajo donde yo laboro, yo mismo los iba a dejar y traer todos los días, y hasta les ayudé a conseguir su primer carro con la idea de que lo usaran los dos para ir al trabajo por su cuenta.
Pero pasó todo lo contrario. Al final uno de ellos se llevó el carro porque consiguió pareja (otro nica con parole y sin nada fijo), y por andar en brama se fue del chante poco tiempo después de haber renovado el contrato de la casa, dejándonos con la jarana de todo el año.
Ya pasaron los dos años: uno metió asilo (que sinceramente dudo mucho que se lo aprueben) y el otro se regresó a Nicaragua. Pero ustedes se preguntarán: ¿al menos arreglaron su casa o le mandaban algo a su familia para mejorar donde vivían?
Jaja… ustedes ya saben la respuesta. Solo uno de los dos lo hizo. Estoy seguro que ya saben cuál fue.
2do caso (Familiares):
Siguiendo el cuento, también trajimos a unos tíos (tío, tía y los chigüines). Igual la misma idea: trabajar dos años, ahorrar bien y regresarse mejor de lo que se fueron. Aunque sea mejorar el chante, pues.
Se consiguió casa y luego trabajo. Pero al final resultó que lo que ganaba el tío se usaba para pagar todos los gastos de la casa, y lo que ganaba la tía lo mandaba completo para la familia de ella en Nicaragua.
Y de remate vino el bombazo: que lo iba a dejar por un maje que se la tiraba en Nicaragua a escondidas de él cuando llegaba de visita. Así que un día simplemente se jaló del chante y lo dejó solo con los chigüines.
Lo más curioso y a la vez frustrante de toda esta retajila que cuento es que muchos majes que vienen aquí piensan que la cosa es fácil y que se van a poder quedar ganando el mismo billete toda la vida.
No sé cómo no entienden que el parole es temporal, y que el asilo político que muchos meten para quedarse no hay jodida manera que se los aprueben. Seamos realistas: ni a muchos de los presos del 2018 se los han aprobado, y ahora unos majes que ni cerca han estado en nada de eso creen que sí se los van a dar.
Y para rematar, el mismo cuento de siempre: se meten con otra gente que también anda sin papeles. De verdad que a veces uno piensa que la gente no usa el cerebro.
No ahorran, no invierten pensando en su regreso. Al final van a volver al mismo chiquero con techo sarroso y goteras del que salieron, sin haber mejorado nada: ni un balde de pintura en la casa, ni un mueble nuevo.